Alumnos frente a la Escuela Isabel Álvarez
Construcción y rehabilitación de escuelas.

En muchas comunidades rurales no hay escuelas y, en el mejor de los casos, las clases se dan en casa de maestro/a o en los bancos de una pequeña capilla. En otras, la escuela está en condiciones pésimas: el suelo es de tierra, los tablones de madera que hacen de tejado dejan pasar la lluvia, no hay pizarra ni mesas ni sillas –por lo que los niños se sientan en el suelo-, no hay agua potable, etc. Además, debido a la dispersión geográfica, muchos niños tienen que caminar diariamente hasta tres o más horas para llegar a la escuela, lo que repercute negativamente en las altísimas tasas de absentismo escolar.

Por todo ello, queremos apoyar la rehabilitación y la construcción de escuelitas así como su mantenimiento, para permitir la progresiva incorporación de más niños/as al sistema educativo de una forma decente.

Pronto tendremos los presupuestos concretos para la construcción de una escuela en las zonas rurales en Honduras, donde el coste suele ser menor que en la capital porque por lo general la mano de obra la ponen las familias. Ya tenemos los datos de la primera comunidad que queremos “atender” desde AIA: Buena Vista. A la rehabilitación y ampliación de su pequeña escuelita de primaria irán destinados nuestros primeros esfuerzos en esta línea de proyectos.