...A Isabel

ISABEL

anda la tiza
quitando los derechos
a la pluma,
pero el manantial
escribe a dos,
tanto es el caudal
de su materia,
tanto el generoso
porfiar de su talento;
es la escuela en sí,
es el corazón
que se disfraza
en el juego escolar;

haces de nuevo la palabra
para el chiquito acento,
reconstruyes el son,
acompañas la mano
de la mente infantil,
coloreas espacios
de sentir y expresar;

¿te acuerdas?
inventamos
inventos del hablar
embarcados en rimas
y razones,
ingeniamos circos,
mareas y playas
del decir;

te creo en una nube
con nostalgias y pena
observando escolares
que dejaste en la tierra
y que ignoran te fuiste
a un horizonte azul;

me dicen desde el cielo
que allá estás
escolarizando ángeles,
que sólo saben cantos
y no el árido
aprendizaje de la escuela,
con la tiza y la pluma,
con el alma y la ciencia,
en un aula tejido
de castellana conciencia
y compases del sur.

Pablo del Barco, 2007.

TÚ VIVES SIEMPRE EN TU VOZ

La tentación del arquitecto
dibuja un templo
donde no existe la muerte.

Un viejo verso perdido
en mi memoria aflora repentinamente:
¿Cómo morir cuando se ama?

Recuerdo tu voz.
Retengo tu palabra.
¡Qué quieto silencio!

José Teruel